PASTOREANDO A UNA GENERACION EMOCIONALMENTE FRAGIL

Publicado en por predicandounmensajedesalvacion

No hay duda, el ministerio pastoral debe considerar al ser humano desde una cosmovisión integral, es decir en forma total.
Cuando pensamos solo en el área espiritual y nos preocupamos solo por una sanidad espiritual, estamos dejando de lado la parte emotiva y psicológica del ser humano.
Hay problemas afectivos muy profundos que por lo general no sabemos como atender, por ejemplo: acoso sexual, incesto, violaciones físicas y verbales, problemas que se pueden denominar: “emociones que matan lentamente”.
Los tiempos actuales están influenciados de existencialismo, hedonismo, pragmatismo y utilitarismo, el contexto antropológico y cultural de nuestro país, nos indica que estamos frente a una generación emocionalmente frágil.
Las personas que solicitan consejería, necesitan una catarsis, es decir desahogarse, muchas veces por el activismo ministerial nos “deshacemos de las personas” ocasionando frustración, comentarios como: “no me entienden”, “no me escuchan” “no les importo”, son cada vez mas frecuentes.
Cuando no sabemos atender situaciones conflictivas, somos cómplices de que la persona agudice su situación, las manifestaciones de estrés, ansiedad, angustia y suicidio están creciendo de manera alarmante.
El ritmo apresurado en el que vivimos, el ajetreo competitivo constante, y el vacío existencial, están dando lugar a que la ansiedad y la angustia lleven a las personas a sufrir problemas mas complejos que pueden terminar en casos psiquiátricos, como la esquizofrenia, las fobias y los ataque de pánico que según las estadísticas ahora son mas frecuentes.
Los Pastores debemos estar al tanto de estos problemas, el numero de suicidios no es critico, es caótico. Por lo general se confunde un problema espiritual con un problema de tipo psicológico o mental.
Cuando el virus del pecado afecto al ser humano produjo muerte espiritual, esto a la vez afecto al alma que tiene que ver con la parte emotiva y los aspectos volitivos (la voluntad). Es allí donde se presentan los problemas de personalidad que se van a reflejar aun en la parte física del cuerpo.
No podemos espiritualizar todo, los elementos espirituales están unidos a aspectos psicológicos y también físicos. Somos seres integrales.
En la Biblia tenemos el caso de una mujer con cáncer en la sangre, había gastado mucho dinero en su intento de sanar y cuando escucho que Jesús pasaba cerca de su casa, tomo la decisión de caminar y tocar el borde de su manto. Cuando Jesús pregunto: ¿Quien me ha tocado? La mujer confeso: “Yo te toque”. Entonces Jesús le dijo a la mujer: “Mujer, tu fe te ha salvado”.Jesús le dio sanidad espiritual, pero además Jesús le dijo: “Vete en paz”, que es la parte de sanidad emocional y finalmente la libra de su enfermedad experimentando sanidad física.
El maestro de Galilea no solo sano lo físico y lo espiritual su sanidad integral afecto lo emocional.
Una de las tareas que tenemos que asumir como Pastores es tratar los casos de inmadurez emocional, que están relacionadas con la inmadurez espiritual pero son diferentes.
Una de las manifestaciones de inmadurez que se escucha con mucha frecuencia en estos días es: “Hoy no sentí la presencia de Dios”. Expresado en otras palabras: “Dios no esta presente”.Cuando limitamos a Dios solo a lo emocional y sentimental estamos demostrando una inmadurez escalofriante, porque la presencia de Dios no se limita ni se sujeta a nuestros sentimientos. La presencia de Dios esta sujeta a su voluntad, no a lo que yo sienta.
Confrontar a una generación emocionalmente frágil no es nada fácil, necesitamos de la intervención del Espíritu Santo para que nos guíe a la verdad.
No seamos victimas del imperio de los sentidos, fomentemos una sanidad integral, el evangelio es una vivencia cotidiana, incluye un cambio radical en todas las áreas de nuestra vida.
Frente a la fragilidad de nuestras emociones, el evangelio nos otorga coraje para enfrentar las adversidades, no olvidemos: “SOMOS MAS QUE VENCEDORES”.

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